Collado El Bezón

Nuestra historia


El origen de una rareza

El comienzo

Una finca en Mazarrón


Todo empezó con una oportunidad: adquirir una finca en Mazarrón. Detrás de Collado El Bezón estamos únicamente nosotros, un matrimonio unido por el deseo de crear algo propio, honesto y duradero.

Al recorrer la finca descubrimos que entre sus olivos crecía la variedad Ocal. Aquel hallazgo marcó el comienzo de nuestro proyecto.

Variedad Ocal

Una variedad extraordinaria


La Ocal es una variedad escasa. Su aceituna se destina habitualmente al consumo de mesa y rara vez se utiliza para elaborar aceite.

Nosotros vimos en ella el potencial de un aceite singular.

Decidimos apostar por la Ocal porque creemos que lo escaso merece ser cuidado. Elaborar aceite con ella es nuestra forma de dar a conocer una variedad única y de compartir aquello que encontramos en nuestra finca.

Nuestro proceso

Obsesión por la excelencia

Creemos que la excelencia comienza en el origen. Por eso cuidamos cada etapa, desde nuestros olivos en Mazarrón hasta la elaboración del aceite en Jaén.


01 — Mazarrón

Nuestros olivos

Cuidamos nuestros olivos en la finca de Mazarrón, frente al Mediterráneo.


02 — La cosecha

Recolección manual y temprana

Recogemos la aceituna a mano y de forma temprana, prestando especial atención al momento de la cosecha.


03 — El traslado

De Mazarrón a Jaén

Trasladamos la cosecha a Peal de Becerro, en Jaén.


04 — Jaén

Elaboración en frío

Allí, en una almazara de última generación, la aceituna se elabora en frío.

Origen, dedicación y una rareza que compartir

Collado El Bezón nació de una finca, de un hallazgo y de la decisión de cuidarlo. Cada cosecha refleja esa dedicación y nuestro deseo de compartir un aceite singular.

Descubre nuestro aceite